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LA MAESTRIA DE LAS PLANTAS

dokusho villalbaEn estos tiempos de globalización, no sólo los valores de la economía del mercado fluyen sin barreras atravesando países y culturas. También el conocimiento viaja como semillas de esperanza alcanzando tierras nuevas donde germina dando lugar a simbiosis insospechadas.
Un ejemplo claro de la universalidad del conocimiento y del encuentro de culturas y tradiciones que hasta hace muy poco se desconocían mutuamente lo he vivido con Josep Vila. Le conocí en el templo zen Luz Serena en el transcurso del taller “La aventura de la conciencia” al que asistió como participante. Este taller es un trabajo conjunto que hemos puesto a punto Juanjo Segura, Sitara Blasco y yo. Juanjo Segura, inicialmente empresario del ramo de las telecomunicaciones, se formó en Respiración Holotrópica con el Grof Transpersonal Training y en Psicoterapia Integrativa con el IPETG de Alicante. Sitara Blasco, nacida en Venezuela de padres españoles, licenciada en Psicología por la universidad de Valencia, también siguió la misma formación que Juanjo. Josep Vila, como él mismo cuenta en los primeros capítulos de esta obra, fue un ejecutivo destacado de una gran empresa multinacional hasta que el conocimiento de la tradición amazónica llegó a su vida. Por mi parte, andaluz de nacimiento, fui iniciado en la práctica del budismo zen por el maestro Taisen Deshimaru, en Paris, y después continué mi formación en los principales monasterios zen japoneses. Al encontrarnos en Luz Serena no sólo surgió una gran amistad a cuatro bandas, sino una extraordinaria sinergia en la que confluyeron conocimientos, tradiciones y experiencias aparentemente muy distintas entre sí pero íntimamente ligadas en una meta común: la sanación integral del cuerpo, del corazón, de la mente y del espíritu.

Como cuenta en su libro, Josep Vila fue iniciado al conocimiento de las plantas maestras que los chamanes amazónicos han usado y transmitido desde épocas anteriores a la Grecia clásica y al Judeocristianismo, es decir, anteriores a la emergencia de la civilización occidental. El, un empresario clásico de Sabadell, convertido en el custodio de una medicina milenaria procedente de la Amazonía. Juanjo y Sitara, receptores del conocimiento aportado por la psicología occidental nacida del psicoanálisis y enriquecido por los importantísimos descubrimientos de la Gestalt, la Bioenergética, la Respiración Holotrópica, o la Psicoterapia Integrativa y yo, transmisor e impulsor de la tradición budista zen que nos ha llegado desde la India, a través de China y Japón... Todo ello en la España del siglo XXI. ¡He aquí un signo alentador de la alianza de civilizaciones trabajando en un objetivo común! Poco después de conocernos, viajamos a Perú, junto a otros buscadores, para conocer de cerca y experimentar el trabajo con las plantas curativas. Josep Vila fue nuestro guía y Don Guillermo el chamán que nos hizo conocer sus plantas.

El recorrido personal y espiritual de Josep es excepcional. Lo cuenta en esta su primera obra escrita que conmueve por su sencillez y autenticidad. Pero más allá de lo que ha escrito está la calidad y la calidez de su presencia, la veracidad viviente con la que se entrega a su trabajo. He tenido la gran fortuna de compartir con él su especial relación con la ayahuasca. He conocido a otros Maestros Ayahuasqueros, cada uno con su genialidad y su maestría, pero el conocimiento y la relación que Josep Vila tiene con la planta maestra no los he visto en nadie como en él. Sin caer en una “representación ritual” chamánica tan en boga, respetando profundamente el espíritu de la planta, armado con una humildad desarmante, entregándose sin reserva al proceso sanador, Josep Vila presenta un uso de las plantas amazónicas que puede ser fácilmente asimilado por nosotros que vivimos en la cultura urbana europea del siglo XXI, sin necesidad de renunciar a nuestra idiosincrasia ni tener que convertirnos en indígenas por un día. Con personas como Josep Vila, la ayahuasca sale del entorno limitado en el que ha sido utilizada durante milenios y se convierte en una medicina universal que habla a cada uno en el lenguaje que cada uno puede entender.

A mi hermano Josep le deseo larga vida y todas las bendiciones que él ha compartido con todos nosotros a través de su dedicación.

Dokushô Villalba,
maestro budista zen.

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